[ Quién soy ]
encantada de conocerte, soy Haizea Mariti
Sobre mí
Nací en Bilbao, con raíces italianas y españolas, y crecí entre Estados Unidos, Francia y el Reino Unido. Hace ocho años, Roma me adoptó, y desde entonces me siento realmente en casa.
La fotografía siempre ha formado parte de mí. Era esa niña que llevaba la cámara a todas partes, por miedo a olvidar a las personas y los momentos importantes. Con el tiempo, comprendí que capturar recuerdos no era solo algo que necesitaba para mí, sino también algo que quería hacer por los demás. Así comenzó mi forma de contar historias: con cuidado, atención y corazón.
Hablo seis idiomas y ofrezco mis servicios en cuatro de ellos: italiano, español, inglés y francés. El euskera, la antigua lengua de mi tierra natal, forma parte de mis raíces, y actualmente estoy aprendiendo árabe. Creo firmemente que la comunicación es conexión y que poder contar tu historia en tu propio idioma es, para mí, una parte esencial de la magia.
[ Haizea Mariti Fotografía ]
Datos curiosos sobre mí
Me llamo Haizea, que en euskera, la antigua lengua de mi tierra natal, significa «viento». Sé que no es un nombre fácil de pronunciar, pero no te preocupes, ¡te lo repetiré tantas veces como quieras! Si te ayuda, suena un poco como «Isaiah» en inglés.
Hablo seis idiomas: español, inglés, italiano, francés y euskera, y en mi tiempo libre estoy aprendiendo árabe.
Pasé mi último año de instituto en Estados Unidos, en Iowa, rodeada de más campos de trigo de los que podía contar. ¡Tal y como te imaginarías una pequeña ciudad en el corazón del Medio Oeste!
Bailo salsa, bachata y kizomba, y practico artes marciales desde los cinco años.
Tengo una licenciatura y un máster en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos. Además de fotografiar el mundo, me apasiona comprenderlo y contribuir a hacerlo un lugar mejor.

[ Haizea Mariti Fotografía ]
¿Por qué lo hago?
El tiempo pasa rápido, demasiado rápido, y algún día lo único que nos quedará de un momento será la sensación que nos dejó. Soy fotógrafa para construir cápsulas del tiempo para los demás, algo a lo que puedan volver dentro de muchos años. Una forma de regresar a una etapa de la vida, para recordar lo que se sentía al estar en ese lugar, escuchar esa voz, sentir ese amor. Quiero que mi trabajo transporte a las personas a un instante que, de otro modo, se desvanecería con el tiempo.
La fotografía me lo permite. No es solo una vía creativa, sino también una responsabilidad. Como fotógrafa, me considero una guardiana de los recuerdos, encargada de la sagrada tarea de preservar lo que realmente importa cuando el tiempo, inevitablemente, pasa. Esta verdad otorga a mi trabajo un significado que va mucho más allá del aspecto técnico.
Abordo cada historia con profunda curiosidad y un profundo respeto por el tiempo. Presto atención y busco esos momentos que suelen pasar desapercibidos, los que a menudo resultan ser los más significativos. No persigo las tendencias ni la perfección en cada imagen. Persigo la verdad. La conexión. La emoción. Ese tipo de imágenes que se convierten en recuerdos.
Ser invitada a los momentos más íntimos de alguien —ya sea una boda, una propuesta de matrimonio o una tranquila sesión entre dos personas enamoradas— es algo que no me tomo a la ligera. Me presento con el corazón abierto, no solo para documentar, sino para ser testigo. Para honrar. Para crear algo que será importante para las generaciones futuras.
Este trabajo sigue moldeándome, no solo como artista, sino también como ser humano. Me recuerda que lo que más importa es la presencia, el amor, la vulnerabilidad y el hermoso y fugaz caos de estar vivos.
Por eso lo hago.

[ Haizea Mariti Fotografía ]
como trabajo
Me encanta la espontaneidad y prefiero una mezcla entre el estilo documental y los retratos guiados: emociones auténticas combinadas con una dirección delicada para sacar lo mejor de vosotros mismos. Creo que las historias más bonitas son las que se viven de verdad, y mi trabajo consiste en preservarlas de forma honesta y genuina.
Por eso me centro en los momentos reales y no planificados: las miradas silenciosas, las risas estruendosas, los instantes intermedios. Para contar tu historia tal y como sucedió, incluyendo esos momentos sin filtrar que, al final, son los que más importan.
mis imprescindibles
Empatía y conexión
Inclusión
Este es un espacio seguro donde se celebra con orgullo todo tipo de amor. Amigable con la comunidad LGBTQ+, inclusivo con las personas negras, indígenas y de color (BIPOC) y con una actitud positiva hacia el cuerpo.
Luz natural
Experiencia a medida
Edición artística y personalizada
Atención a los detalles
UNA EXPERIENCIA ARRAIGADA EN LOS VALORES
Mi formación y mi experiencia profesional provienen del mundo de los derechos humanos, lo que ha influido profundamente en quién soy y cómo trabajo.
Creo en escuchar, respetar y crear vínculos auténticos con las personas.
Cuando fotografío, llevo conmigo todo esto: una mirada atenta, empática y siempre respetuosa.








